Necesito tiempo, últimamente no me encuentro entre la sucesión de minutos y segundos. "Sin tiempo libre, estás muerto", susurró el duendecillo en mi oído. Cuando me giré, no había duendecillo, sólo rostros que me miraban sorprendidos. Y cuando miré la clepsidra, el nivel del agua había subido de forma alarmante.
Dicen que bajo tierra el péndulo no puede oscilar. Materia que cruza materia. Tic, tac, tic, tac, y el Sol que sigue dando vueltas sobre nosotros. En cualquier caso, no es tan importante que sienta que un pedazo de vida huye de mí con cada golpe de tos.
viernes, 30 de abril de 2004