miércoles, 26 de mayo de 2004

Ab infernis

¡Miradlos danzar, confiados! ¡Mirad como sonríen, en su ignorante felicidad!
Sus peinados, sus vestidos, su forma de moverse y de hablar. Sus relaciones. Y no lo saben. No saben que son los Eloi y que nosotros, los Morlocks, los observamos atentamente.
Se acercan y se alejan, giran en éxtasis.
El día menos pensado saltaremos sobre ellos, los devoraremos, y entonces seremos los únicos. Desde aquí, desde el infierno. Sólo hay que esperar, no seamos impacientes...