miércoles, 12 de mayo de 2004

Cuando todo esté en orden

Cuando todo esté en orden, no habrá ya preocupaciones. No existirá el tiempo, la inquietud no será más que un concepto arcaico e irrelevante.
Cuando todo esté en orden, no tendremos dudas. No esperaremos nada, y no nos importará que no vengan a visitarnos.
Cuando todo esté en orden, cavilación cósmica, alineación universal, noche eterna y luz interior.
¿Quién se atreve a buscar un porqué en el inmenso océano de la sinrazón? Entre el ser y el poder-ser se extiende un colosal abismo. Al diablo con las potencialidades.
Cuando todo esté en orden, estaremos extintos.