martes, 8 de junio de 2004

La torre de marfil

Encerrado en la torre de marfil. Voluntariamente ausente durante tanto tiempo que parecerían dos vidas. Diez candados custodiaban una posible huida, diez llaves que fueron destruidas para evitar cualquier tentativa.
Imposible entrar, imposible salir.
Solo que el tiempo avanza, la materia su pudre, las paredes se desgajan y el techo comienza a caerse. Grandes trozos de piedra amenazan con sepultar al reo que, inmerso en tan novedosa situación, no sabe si saltar al exterior u ocultarse debajo de uno de los bloques más pesados.