lunes, 28 de junio de 2004

Lo inefable (IV): la cajita de música de Sigmund Freud

Lo inefable se puede rastrear en el mundo interno. Impulsos nerviosos, fibras, tejidos y líquidos regenerativos no explican el pensamiento abstracto, no dan cuenta de las funciones intelectuales mayores.
Abres la cajita y suena una armónica melodía. Pero no intentes desentrañar el mecanismo, está fuera de tu alcance, sólo disfruta de los resultados.
El hombre podrá entender el mundo, podrá clasificarlo y teorizarlo. Pero el hombre nunca se entenderá a sí mismo.