Y yo me sumerjo en él con deleite, busco por aquí, por allá, en los rincones más recónditos, en las cavidades más ocultas.
El Caos es mi propia creación, mi bebé. Mi forma de protestar contra el rígido orden de las leyes y las regularidades. El Caos es una forma de libertad.
También cuando te supera. Entonces, el Caos es un torbellino que arrasa con todo a su alrededor, destrucción constructiva, sólo tras la nada se puede crear a partir de cero.
El Caos, el refugio de los genios, belleza sin igual.
Si pudiera comprenderlo, ya no sería el Caos. Paradojas...
viernes, 9 de julio de 2004