Es la parte positiva del dandismo o del snobismo. Cuando miras desde arriba no te salpican. Cuando no te mezclas, no pierdes tu esencia. Lástima que, al fin y al cabo, las elites terminen por ser tan frívolas e ignorantes como las masas. Y, si decides escapar y despertar a la vida como vagabundo errante, ya se encargarán unos y otros de unirse contra ti.
"Vivo como un joven sibarita y viajo como un joven dios", dijo Oscar Wilde, antes de ser vejado y despreciado por sus semejantes y antes, por supuesto, de comenzar a cuidar el jardín del padre Lachaise. Y estaba en lo cierto. Ashes to ashes, dust to dust.
No existe el camino correcto, existe el camino propio. Es ése el que hay que buscar.
Debe estar por aquí...
lunes, 26 de julio de 2004