A principios del siglo XVII, un matemático y astrónomo prusiano, Rudolf Lüger, desarrolló un método que, basado en la geometría euclidea, era capaz de proporcionar la situación del perdido y añorado continente de la Atlántida.
Según este método, la Atlántida se encuentra en un punto equidistante de otros dos puntos, A y B, de tal modo que
1) La distancia en línea recta desde el punto A hasta el punto B es el doble de la existente desde cualquiera de estos puntos hasta la Atlántida.
2) Tracemos dos perpendiculares al segmento AB que pasen directamente sobre los puntos A y B, respectivamente. Posteriormente, tracemos la bisectriz de los dos ángulos rectos resultantes. En este caso, obtendremos que la línea recta que une el punto en que ambas bisectrices se cruzan, llamémosle C', y el punto en el que se encuentra el continente sumergido se corresponde con la mediatriz del segmento AB y, al mismo tiempo, es paralela a las perpendiculares antes mencionadas.
Tras la muerte de Lüger, los manuscritos en los que se desarrollaba tal método fueron adquiridos por la Iglesia Reformista y depositados hasta hoy en la abadía de Stettin. Varias órdenes de iniciados recibieron el encargo de proteger los manuscritos hasta el día en el que la Atlántida volvería a emerger desde las profundidades.
Ese día se correspondería con el momento en el que la órbita del 10º planeta del Sistema Solar, aquel planeta oculto que se encuentra más allá de Plutón, se encuentre en su punto de máximo acercamiento a la Tierra, lo cual ocurrirá, después de 3.600 años, coincidiendo con el año 2013 de nuestro cómputo actual.
La deriva continental ha terminado. Comienza la Segunda Era de Pangea.
viernes, 13 de agosto de 2004