- ¿Han intentado alguna vez probar que ustedes se encuentran en lo cierto, que tienen razón, y que el resto del mundo se equivoca?
El maestro observó cómo sus discípulos apoyaban con su silencio una respuesta negativa. Unos miraban hacia abajo, otros permanecían boquiabiertos y expectantes, alguno dormitaba protegido por las sombras.
- Pues no lo intenten. Si verdaderamente se encuentran en lo cierto, el resto del mundo les odiará. Y si se encuentran equivocados, serán ustedes quienes se odien a sí mismos.
Mejor no comparar las ideas propias con las del resto del mundo.
sábado, 14 de agosto de 2004