sábado, 28 de agosto de 2004

Visión a distancia

Es el defecto opuesto a la miopía. Cuando ves lo que sucede a muchos kilómetros, aunque no quieras, y te sientes como una especie de Funes el Memorioso, pero reducido al momento presente.
Ahora está apagada. Mi rostro se refleja sobre su oscura pantalla. Junto a mi rostro, mi cabeza y una parte de mi cuerpo (¿realmente soy yo?). Detrás una habitación, pálida e inerte.
Utilizaré una ganzúa para abrirla, quiero descubrir sus secretos. Destaparé la caja de los truenos, y millones de Pandoras saldrán revoloteando como aves del paraíso a mi alrededor.
En el interior, el gran teatro del mundo seguirá su curso en clave tragicómica. Parece que es así como tiene que ser, aunque no quieras.