El explorador viaja solo sobre el lomo de una estrella. Bueno, solo no. Le acompaña una cucaracha, aunque la única vez que consiguió verla, ésta se asustó y corriendo, con sus rapidas patitas, se introdujo en una rendija y desapareció.
Ahora se la oye por las noches, "¡cras, cras!", pero no se atreve a salir porque se sabe descubierta. En el fondo, es como un niño pequeño, tras recibir una buena educación sus problemas de conducta se resolverán.
La estrella en realidad es una galaxia. Una galaxia monoestelar, y todo lo que le rodea se aleja a una velocidad creciente. Cuando esta velocidad sea tan, tan elevada que supere le velocidad de la luz, entonces nada podrá ser visto, y el explorador llorará desconsolado el hecho de que se encuentra solo en el universo.
Bueno, solo no.
"¡Cras, cras!"
martes, 7 de septiembre de 2004