¿Qué está bien y qué está mal?
Desde un punto de vista moral y adscribiéndonos al relativismo cultural dominante en la actualidad como corriente de pensamiento, hay que situar la idea de "bien" y la de "mal" como referentes subjetivos y difícilmente calificables desde el punto de vista de sus valores de verdad (qué pensaría Platón, después de gastar tantas energías en definir ambos términos).
Todo está bien y todo está mal, sólo depende de la escala de valores que se pretenda aplicar. Cada modelo social aplicará a la realidad unos valores determinados, dependiendo de su visión del mundo y su bagaje cultural.
Pero hay que poner unos límites. No todo puede valer. La "Declaración de los Derechos Humanos" es un buen ejemplo de un documento de carácter general e idealista que trata de poner límites generales a las actuaciones humanas, pese a su evidente carga ideológica y su origen occidental.
El derecho a la vida. Sólo por un concepto como ése se consideran inmorales acciones como el canibalismo, pese a que las tribus que lo practican defiendan su carácter de manifestación cultural y aduzcan su valor como práctica positiva social y nutricionalmente.
Por eso el canibalismo sólo se permite en las sociedades avanzadas, donde devorar al prójimo para franquear el éxito y el ascenso se ha convertido en el pan nuestro de cada día.
sábado, 4 de diciembre de 2004