lunes, 6 de diciembre de 2004

Sobre la publicidad y otros demonios

Un millón de imágenes por segundo en bombardeo incesante. Luces, colores, músicas pegadizas y cuerpos de ensueño. Todos los sentidos alerta en nombre del comercio.
¿Qué quieres? ¿Qué necesitas? ¿Qué te hacemos comprar? En publicidad todas las preguntas tienen la misma respuesta. ¿Te gusta conducir? Es la homogeneización del deseo, de las necesidades y de la oferta. Compras lo que necesitas, pero lo que necesitas es, casualmente, lo que se vende. Control implícito de las voluntades, esclavitud implícita. ¿Por qué pagar más por el seguro de tu automóvil?
Publicidad implícita, publicidad explícita, publicidad estática, publicidad relámpago, publicidad oculta, publicidad inconsciente.
Publicidad en todos los medios de comunicación, publicidad en las carreteras, publicidad en el cielo, en la tierra, en el trabajo, en sueños. La vida es móvil. Publicidad en la Luna; la basura espacial está compuesta básicamente de latas de Coca-Cola, envoltorios de Mars (el dios de la guerra) y bolsas de Matutano.
I'm loving it.
El cerco dura ya más de nueve años. Ni en Troya, ni en Numancia resistieron tanto. Connecting people. ¿Quién puede resistir? ¿Tienes otra opción? ¿No? Pues busca, compara, y si encuentras algo mejor, cómpralo.
¿Que no te gusta el mundo en el que vives? Repito, busca otro y cómpralo. ¡Venga! ¡Hazlo! Ya me lo dijo un pelocho: Just do it.