viernes, 21 de enero de 2005

Soy el juguete de la fortuna

Causa estragos pensar que todo lo hacemos tan sólo porque unas circunstancias se han encadenado, tal vez por azar, tal vez siguiendo los dictados de alguien externo a nosotros mismos.
Porque entonces se me ocurre pensar: "si no puedo controlar lo que ocurre, es evidente que tampoco puedo controlar lo que no ocurre".
Entonces pienso en lo que me pierdo, en lo que no puedo hacer porque los planetas no se encontraban alineados de una forma determinada y en un momento concreto.
Y se me ocurren posibilidades tan bellas de organizar el mundo, posibilidades que ni siquiera se aproximan a la realidad...