¿Queréis llegar a ser alguien? Si la respuesta es afirmativa, ni se os ocurra seguir la estela dejada por otros.
Inventad un nuevo mundo, una realidad diferente, un lugar que esté hecho a vuestra imagen y semejanza. Olvidad lo que los demás hayan imaginado antes que vosotros.
Vuestros propios símbolos, vuestras interpretaciones personales, la relaciones entre los objetos, todo debe girar según las reglas que marquéis vosotros.
Si al resto del todo le gusta la idea que le presentáis, os convertiréis en creadores universales, en genios divinizados. Si el resultado no agrada (la masa es veleidosa, como la fortuna), al menos sobre vuestras tumbas podrá rezar: "Rey y creador, dominador y admirado protector de su propio mundo".
Ésta es la diferencia entre los locos geniales y los genios que sólo fueron considerados locos, una cuestión de aceptación.
domingo, 23 de enero de 2005