Un árbol cae en mitad del bosque. No hay nadie alrededor, nadie que pueda sentirlo, nadie que pueda haberlo oído. ¿Produce el árbol, entonces, algún ruido en su caída?
Unas palabras son escritas, en cualquier lugar, en una tablilla de barro, en un largo trozo de papiro, en una blog. Estan ahí pero nadie las lee, nadie pasa la vista por sus trazos, nadie hace el menor intento por descifrarlas. En ese caso... ¿dicen algo esas palabras?
La civilización occidental despertó un buen día en un buen lugar. Habría que preguntarse en qué momento volvió a sus sueños, y por qué aún no ha acabado con su periodo de hibernación. Aunque, si nadie se ha dado cuenta, si nadie lo ha percibido, si nadie ha hecho nada por evitarlo... ¿está dormida realmente la civilización occidental o sólo me lo parece a mí?
sábado, 26 de marzo de 2005