miércoles, 2 de marzo de 2005

Memoria histórica

Se trata de tomar un hecho concreto, hacerlo grande y venderlo como un suceso de primera magnitud. La historia, en el fondo, trabaja siguiendo unos métodos muy parecidos a los de la publicidad y la política. La historia, en el fondo, es también persuasión.
Por esa razón importa quién eres, porque si eres influyente puedes moldear la historia a tu gusto, crearla o destruirla, variarla o tergiversarla, convertir a los buenos en malos o procurarte un lugar en el bando que prefieras. Y todos te recordarán como tú quieras ser recordado, accederás a la inmortalidad, aunque sea por la puerta trasera.
Y después de todo eso, te llamarán científico.
Porque la historia es una ciencia, ¿sabes?