"Si hablamos de seres vivos, los hongos siempre nos han resultado fascinantes a nosotros, los humanos. Su capacidad para brotar con una facilidad única y unas condiciones de vida ínfimas, su comunión y su vida en sociedad, su ambición y su continua expansión tan pronto como su situación deviene favorable...
En mi opinión, un hongo representa aquello que el ser humano desearía ser, sus mayores anhelos, sus principales deseos en cuanto especie. No sería de extrañar que, dadas las condiciones actuales de destrucción por parte del hombre y de extensión por parte de estas criaturas, en un futuro no muy lejano las sociedades humanas tuvieran que verse abocadas a sobrevivir únicamente mediante el cultivo y la ingestión de diversos tipos de hongos.
Esto no supondría problema alguno más allá de los derivados de las distintas costumbres alimenticias locales. Los hongos son nutritivos, además de bellos. La única alternativa que se me ocurre sería la antropofagia."
Traducción de World Sciences and Evolution, del profesor Arthur J. Reynolds, 1758.
lunes, 18 de abril de 2005