domingo, 1 de mayo de 2005

Visión de nuestras almas

Multitudes como masas informes sobre la superficie de un ocre terroso, un inclemente sol capaz de hacer prender como una cerilla las pieles más sensibles, más olores de los que la mente humana hubiera podido jamás imaginar, almas en pena que vagan sabiendo tan sólo que nunca el limbo había sido tan disfrutado...
Ya llaman de las alturas. Desde allí suenan, como trompetas del apocalipsis, mil canciones al mismo tiempo.