jueves, 21 de julio de 2005

Amor a primera vista

Conocí a un tipo que presumía de tener la capacidad de valorar a la gente con sólo un golpe de vista. Cuando se aburría, o cuando no tenía nada mejor que hacer, se entretenía parándose a observar a la gente, a mirarles a la cara, para ver "lo inteligente que parecen" (how intelligent they look like, fueron sus palabras concretas, aún las recuerdo. El tipo, obviamente, no hablaba español).
Pues es divertido, el juego. De vez en cuando, yo tampoco tengo nada mejor que hacer. Hay gente que parece lo que son, y gente que son lo que parecen, hay veces que las apariencias engañan y otras en las que llegas a la conclusión de que esa persona es sólo apariencia, a veces tan escandalosa y llamativa que apenas restan dudas de que haya algo más.
Hay quien no puede aparentar más de lo que es, qué le vamos a hacer.
Y siempre me he preguntado si el tipo este llegó a mirarse al espejo y analizar su propia cara. Llegué a conocerlo y era un tipo simpático, aunque no sé si a primera vista lo hubiera parecido. A mí, personalmente, eso de mirarse al espejo para ver qué pareces me da un poco de miedo.
Miedo a lo desconocido.