No está de moda ser uno mismo. O eres lo que los demás quieren que seas, o sencillamente eres lo que no eres, o, como tercera opción, un tanto marginal y poco productiva desde un punto de vista social, eres tú mismo pero en secreto.
De modo que llegará el día en el que ser uno mismo estará mal visto, poco valorado y será incluso despreciado y evitado como un gesto de mal gusto y descortesía:
- Y tú, ¿quién eres?
- ¡Ahh.....! ¿Y tú?
- ¡Ahh.....! Encantado de conocerte.
- Igualmente.
Entonces, cuando todos seamos buenos y obedientes con el comme il faut y con los cánones establecidos, cuando todos seamos "¡Ahh.....!", actuaremos como una masa informe pero compacta que será capaz de hacer grandes, grandísimas cosas, siempre que estas sean dictadas desde fuera, porque desde dentro de una masa en la que no eres tú mismo es verdaderamente complicado actuar con resultados apreciables.
lunes, 8 de agosto de 2005