"El día que deje de hacerme preguntas sabré que habré tocado techo, que habré explotado definitivamente todas mis potencialidades como persona, que ya no tengo posibilidades de ir más allá, y por tanto la única opción de que coherentemente dispondré será la de mantenerme el tiempo que pueda, evitar que la desilusión se apodere de mí y esperar, con tranquilidad y fingida aceptación, la hora de mi muerte".
"Quien pregunta es ignorante, pero pronto dejará de serlo; quien no pregunta, permanecerá ignorante toda su vida".
"Una pregunta es como un arma cargada, capaz de volarte los sesos a base de inquietudes, desesperaciones y búsquedas infructuosas, pero también capaz de otorgarte el poder sólo con que consigas dominar sus embestidas, controlar sus consecuencias y establecer, poco a poco, una posible respuesta".
¿Quién se atreve a dejar de hacerse preguntas?
jueves, 29 de septiembre de 2005