lunes, 26 de septiembre de 2005

Rayos y centellas

Un rayo no cae nunca en el mismo lugar dos veces.
Y sin embargo, hay ciertas personas que parecen recibir siempre su destello iluminador, su fugaz alumbramiento, la fuerza de su carga eléctrica.
Son personas que se cargan con la poderosa energía que desciende de los cielos, personas que emiten chispas de luz a través de sus ojos, personas que serían tan capaces de elevar a alguien al paraíso como de hundirlo en la miseria, sólo con una mirada y unas palabras dulcemente emitidas.
Los relámpagos no son rectos, muestran los múltiples quiebros y requiebros que precisa recorrer quien desee controlarlos.