jueves, 5 de marzo de 2009

Puedo volar

Qué fantástica esta sensación de ligereza, de ingravidez, sentirse liviano como una hoja mecida por el viento, y notar el aire rozando tu cuerpo, tus brazos abiertos de par en par y tu rostro sonriente. Todavía no me he atrevido a abrir los ojos. ¿Seré capaz?
Tengo la sensación de que he vivido toda mi vida sólo para poder disfrutar de este momento. ¿Algún ser humano antes que yo habrá experimentado algo parecido? No, mejor no abriré los ojos. Este momento es para sentirlo, no para verlo, hay ocasiones en que la vista es un sentido superfluo.
Pienso en los Smashing Pumpkins. ¿Por qué demonios pienso en los Smashing Pumpkins? Debe de tratarse de un pensamiento intruso. Los Smashing no deberían estar aquí ahora. ¿Pensará todo el mundo en ellos en momentos semejantes? ¡Maldita sea, estoy volando!
Dentro de poco me estamparé contra el suelo. Ya no debe de quedar demasiado. Hice bien en saltar desde tan alto, así el viaje ha sido más largo. También más placentero. El mejor vuelo de mi vida. Y el último, probablemente.
Ah, ya sé por qué puede ser. Quizá por Zero...