domingo, 26 de julio de 2009

Las aguas del Mississippi son de color marrón

Me lo estaba diciendo Jack Kerouac, "dark, brown waters", decía, aguas marrones que bajaban desde Montana y cortaban New Orleans, y, en ese mismo momento, todavía con el libro en las manos, todavía "On the road", una voz me dice que cruzamos el Mississippi, precisamente el Mississippi, "crossing over it", y entonces puedo comprobar con mis propios ojos que el mismo marrón que vio Sal Paradise en el New Orleans del 48 lo estoy viendo yo, en la frontera entre Illinois y Iowa, 61 años después. Y pienso en Heráclito y su infinidad de ríos que nunca eran el mismo, y pondría a Slipknot para recordar dónde me encuentro pero es Julio de la Rosa quien me susurra al oído, y todas las artes y las ciencias, la historia, la literatura, la música, la geografía, la geología y la antropología se aúnan en un solo punto, allá donde Twain, Kerouac y Whitman se dan la mano, y todo parece, por un momento, cobrar sentido.