domingo, 12 de diciembre de 2010

"De mayor quiero ser psycho killer"

Es reconfortante encontrar, en estos tiempos que corren de vacío espiritual, de desilusión y apatía, ahora que uno ha dejado de creer en todo y que se haría nihilista si el nihilismo no fuera también una etiqueta en la que habría que creer, es reconfortante encontrar, decía, personas que todavía, contra viento y marea, tienen muy claro sus objetivos en la vida.
El otro día me lo decía un chico:
- Yo de mayor quiero ser psycho killer.
Dieciséis años tenía, el tío. Adorable.
- Lo que más me excita del asesinato son los ojos de la víctima. Esos ojos, justo antes de morir, están llenos de rabia y de dolor, por un lado; de indefensión, por otro. Esos ojos te piden clemencia y, al mismo tiempo, te matarían si pudieran de la más cruel de las formas. Y el miedo, el miedo siempre está ahí como telón de fondo...
No pude comprobar si, realmente, este proyecto de asesino en serie había comenzado ya sus andanzas. Sus descripciones, desde luego, parecían verosímiles:
- Me gusta la sinceridad, la honestidad. Nadie miente en un momento así. Cuando alguien va a acabar con tu vida, y lo va a hacer de forma arbitraria, además, desaparecen los buenos modales, la falsedad, la hipocresía, la asertividad. Te encuentras, entonces, con el ser humano en estado puro. "Psycho killer, qu'est-ce que c'est?", cantaba, y se reía, y yo pensando que cuando los Talking Heads cantaban eso el tío este todavía no había nacido.
Definitivamente es bueno comprobar que las nuevas generaciones tienen inquietudes. Con gente así, la continuidad de nuestra desigual y esquizofrénica sociedad está asegurada.
- Muy bien, chico, -le dije. - Tú quema el mundo que yo me sentaré en mi terraza a tomar algo mientras disfruto del espectáculo...