lunes, 23 de febrero de 2026

Mete el dedo aquí

     - La máquina trituradora está atascada.
     - Vaya, qué faena.
     - ¿Y ahora, qué hacemos?

     Al mismo tiempo que pronunciaba estas palabras se agitaba, se agachaba y volvía a levantarse, metía las narices a un lado y otro de la máquina.

     - Creo que veo dónde está el atasco -concluyó.

     Entonces me pidió que me agachara junto a él. Y así, tumbados boca arriba, uno junto al otro, me señaló.

     - Mira. ¿Ves allí? Entre las cuchillas.

     Yo no veía gran cosa.

     - Solo hay que meter el dedo y sacarlo -dijo, mientras me miraba.

     Y me siguió mirando, en silencio, como si yo tuviera que decir algo, como si fuera a presentarme voluntario a que me cercenaran el dedo. Menudo cabrón.

     - Vamos -dijo, finalmente.
     - Vamos, qué.
     - ¿Es que no quieres ayudar?

     Nos levantamos y nos miramos uno al otro.

     - Que te jodan -le dije.
     - Que te jodan a ti -me contestó.

     Y empezamos a darnos de hostias. Y la trituradora seguía allí, atascada, esperando el momento de dejar sin dedos a alguien.