- No.
Le miró de arriba a abajo. Se le mostraba altanero, seguro de sí mismo.
- Pero en algo estaremos de acuerdo, ¿no?
- No lo creo.
La única solución, como sucede en estos casos, era darle la vuelta a la tortilla.
- ¿Sabes que creo yo? Creo que nunca estaremos de acuerdo en nada.
- Hombre, no creo que sea para tanto.
- Pues estamos de acuerdo en que podríamos estar de acuerdo si quisiéramos.
- No lo veo nada claro, la verdad.
Notó que la desesperación se iba apoderando de él.
- Bueno, será mejor que lo dejemos aquí.
- Como quieras, pero porque tú quieres.
- Sí, es porque yo quiero, en eso estamos de acuerdo.
- O no.
jueves, 26 de marzo de 2026