sábado, 25 de febrero de 2006

La megalomanía es bella

La gente no sabe verlo, pero la megalomanía es bella.
¡Qué enternecedor ver a esos tipos, frágiles en el fondo, cargados de complejos, intentar conquistar las voluntades de los demás, dominar continentes enteros!
¡Qué loable valor, qué capacidad de entrega, de sacrificio! ¡Qué manera de perseguir unos ideales aparentemente inialcanzables!
¿Por qué la consideran una enfermedad? ¿Es acaso negativo para la salud tratar de superarse a sí mismo, a los demás, tratar de ser alguien? ¿Sí? Bueno, entonces casi todos somos enfermos, pues... ¿quién no quiere llegar a conquistar metas más altas de las que le ha proporcionado la vida?
Todos somos megalómanos en potencia.
La clave, para llegar más lejos, es ser más megalómano que los demás...
Les contaré con más detalle esta y otras de mis teorías tan pronto como el mundo esté en mis manos...