- Buenos días.
- Buenos días.
- Verá, lleva usted ya tres horas comiendo. Diez platos en total.
- Bueno, he pagado buffet libre, ¿no?
- Sí, pero...
- ¿Pero?
- Sí, verá...
- Verá usted. Supongo que no tengo por qué esconderlo. Sucede que tengo un agujero negro alojado en mi estómago.
- ¿Un agujero negro?
- Sí. Están por todo el universo, ¿no? ¿Por qué no en mi estómago, por qué no de tamaño nanoparticular? ¿Es que todos los agujeros son inmensas moles de antimateria? No. El mío es microscópico, pero voraz. ¿Por qué no devorar todo lo que encuentre a su paso? Todos los agujeros negros lo hacen, está en su naturaleza.
- Entonces, ¿cuándo cerramos el buffet?
- Da igual. Acabaré con él, enterito, y después le devoraré a usted y a todo lo que le rodea, así que no se preocupe por llegar esta noche tarde a casa...
lunes, 18 de septiembre de 2006