miércoles, 30 de julio de 2008

La luz al final del túnel

No veo la luz al final del túnel. Me parece bien. Creo que me he acostumbrado a vivir entre tinieblas, a caminar por instinto, a respirar en la oscuridad. La luz, probablemente, me cegaría. De modo que sigo caminando sin saber muy bien hacia dónde. Hacia adelante, creo, aunque ni siquiera estoy muy seguro. Sólo sé que espero no encontrar esa luz de la que todos hablan y que casi nadie ha visto. Si la viera huiría espantado como una rata, y eso daría muy mala imagen. Además el final del túnel debe de ser un lugar horrible, tanta claridad, me lo imagino como un tremento abismo blanco, un pozo luminoso sin fondo, con lo cómodo que se encuentra uno al abrigo reconfortante de la total ausencia de luz...