Sabían a qué hora se iba a producir, así que habían llegado con tiempo y se habían dispuesto de la mejor forma posible para disfrutar del espectáculo.
Lamentablemente, no solo había llegado el momento, sino que la hora se había pasado, y el sol seguía sin aparecer. Noche cerrada, de hecho, sin atisbo de amanecer.
- El sol llega con retraso -había dicho alguien.
Era un poco sorprendente, porque el sol suele ser muy puntual, pero todos pensaron que algún suceso inesperado, sobrevenido y tremendamente extraordinario había acaecido.
- Y ahora que hacemos... ¿Esperamos?
Hubo quien quiso saber si alguien conocía el número de teléfono del sol, para llamarlo y mandarle un mensaje. O para geolocalizarlo. Pero nada.
Al final, tras un buen rato, la gente se fue dispersando. Estaban preocupados, pues no sabían si el sol volvería o se había ido para siempre; pero, sobre todo, estaban decepcionados, porque el sol, siempre tan cumplidor al acudir a sus citas, en esta ocasión los había dejado tirados.
lunes, 29 de junio de 2026