viernes, 9 de junio de 2006

La abstracción de la abstracción de una abstracción

He oído que la inteligencia de cada ser humano es directamente proporcional a su capacidad para emocionarse con algo abstracto.
La música es abstracta, el arte es abstracto, lo es la muerte y lo es el universo, sobre todo porque mediante la abstracción nos vemos obligados a intuir lo inaprehensible. Puede parecer paradójico, pero tal cantidad de materia sólo puede imaginarse yendo más allá de su existencia, convirtiéndola en una idea.
La vida es abstracta, porque tras el juego de físicas y químicas subyace una mente todavía indiscernible. Existimos en un mundo material, pero vivimos en abstracto desde el momento en que queremos reflexionar sobre ello.
Y todavía, sin embargo, hay gente que no se emociona por nada...