- Pero... la soledad no es tan mala... uno no puede verse a sí mismo en el interior de una multitud... - le dijo el imperturbable asceta al Diablo tentador.
- ¿Y a mí me lo dices? He vivido en soledad desde que me revelé contra un Dios caprichoso, desde que fui vencido y enviado a los abismos. Actúo en soledad, pienso en soledad y tengo que sufrir la ira y el temor de seres inferiores a mí que jamás llegarán a entender mis razones...
- Entonces, Satanás... ¿por qué me tientas con reinos, poder y gloria, con bienes materiales, superficiales y efímeros? ¿Acaso me crees también a mí inferior? ¿Acaso crees que no me entregaré racionalmente a tus argumentos?
Satanás reflexionó durantes unos instantes y contesto con calma:
- Tal vez tengamos en común más de lo que pensamos...
- Tal vez -replicó el asceta- no somos más que dos caras de una misma realidad...
viernes, 7 de julio de 2006