martes, 11 de julio de 2006

H2O + NaCl + ¿?

Creo que el mar es un ente subestimado. A mí me provoca pavor. La gente lo trata con familiaridad pero yo no puedo dejar de pensar que ahí dentro se mueve una infinidad de litros de agua que conectan los océanos entre sí, unos abismos desconocidos aún para la raza humana y unas corrientes capaces de jugar contigo como con un muñeco roto.
Hay muchos peces en el mar, y cualquiera de ellos podría devorarte de un mordisco o acabar contigo, poco a poco, tan pronto como quedes indefenso. Los organismos que pululan entre las aguas son tan diversos y voraces que cualquier intento de huir de ellos sería infructuoso.
No puedo dejar de imaginarme soportando sobre mis hombros el peso de las aguas. En esos momentos se apodera de mí la angustia, y querría gritar pero el agua me enmudece, y quisiera respirar pero mis pulmones se anegan, y ni siquiera sé si el fondo marino tiene arena como una playa, rocas como un acantilado o una especie de nada infinita en la que flotas como una medusa.
Definitivamente el mar da miedo. Es bonito, sí, en ocasiones. Precisamente por eso. Casi todo lo bonito me da miedo...