martes, 29 de abril de 2008

Historia completa de la vida en la Tierra

La primera molécula capaz de reproducirse no supo que era la primera hasta que miró a su alrededor. Por allí no había nada, sólo partículas sueltas. En el interior de la sopa primordial se estaba bien, calentito, flotando como en el espacio estelar, o como en el líquido amniótico.
La primera molécula capaz de reproducirse comprendió que precisamente esa capacidad la convertía en especial, que de ella surgirían legiones de moléculas hijas que con el paso del tiempo se desarrollarían y asociarían en organismos más complejos, cada vez más complejos, hasta ser capaces de abandonar el medio acuático, hasta desarrollar niveles de pensamiento y abstracción que para ella eran, es esos momentos, inimaginables.
Imaginó que en cada ser vivo, en cada organismo cuya existencia tuviera lugar en los siguientes millones de años, habría una parte de ella, de aquella partícula primigenia. Se imaginó existiendo durante eras geológicas enteras, conquistando el universo... y se sintió cansada, perezosa. ¿Para qué? ¿Qué sentido tendría todo aquel despliegue?
Así que decidió no reproducirse. Y ya está. Se acabó la historia de la vida en la Tierra. Tal vez el planeta sin vida sería más aburrido, pero seguro que se ahorraba un montón de problemas y preocupaciones...