viernes, 4 de abril de 2008

Redes

Uno enciende un teléfono móvil, otro conecta el televisor, o la radio, otro trabaja frente a su ordenador, y todos los aparatos comienzan a emitir ondas, ondas eléctricas, magnéticas, electromagnéticas, ondas de alta frecuencia, o de baja frecuencia, o de frecuencia media, o de frecuencia modulada, o circulando a través de una banda ancha o de una banda estrecha, alámbrica o inalámbrica, el mismo mando a distancia de la tele emite infrarrojos, como el del garaje, o el del coche, y si no son infrarrojos son ultravioletas.
Es la gran red, la red global, invisible, claro. Lo que no impide, no obstante, que haya quien se sienta asfixiado, atrapado, boqueando y debatiéndose como un pez fuera del agua, atrapado, igualmente, por esta red tejida por mentes aún más perversas que la de los simples pescadores...
Y es que la pregunta es: la red global es estupenda, y sin embargo, ¿cómo hago para salir de ella?