"¿Qué pensarán de nosotros en el futuro?", me pregunto últimamente. Y no me refiero a qué pensarán de mí como persona, que me parece que eso está claro, que en un par de generaciones como mucho después de mi muerte pasaré al reino del olvido, sino cómo recordarán la sociedad actual, esta de los siglos XX y XXI.
La verdad es que el siglo XX no empezó muy bien, aunque tampoco sé si desde entonces ha mejorado mucho. ¿Seremos recordados como la sociedad de los avances tecnológicos, de la informática y de internet? ¿O como la sociedad del capitalismo y la búsqueda del bienestar? Y las artes, ¿cómo pasarán a la historia? ¿Estaremos en la sociedad de la libertad artística o en la del sometimiento a los intereses económicos?
Me sitúo en el siglo XXV y trato de pensar en la visión que podrían tener con una perspectiva de 400 años. Y siento, sobre todo, curiosidad por saber si para la posteridad somos buenos o malos, si tendremos las culpas de todo, si llegaremos al fin de la historia por encontrar la sociedad perfecta o por destruirla, si el mundo seguirá existiendo en el siglo XXV...
lunes, 12 de mayo de 2008