lunes, 17 de abril de 2023

Matar al líder

    Se miró al espejo y se vio seguro de sí mismo. No había llegado hasta aquí para rendirse ahora.

    Se palpó el bolsillo izquierdo de la chaqueta. Allí seguía, bien oculta, el arma que iba a utilizar, aquella misma tarde, para asesinar al líder.

    Sabía que era fundamental que nadie notara su presencia. Ni la del arma, ni la suya propia. Pasar desapercibido entre la gente, acercarse poco a poco. También que, probablemente, no saldría con vida de aquello. Pero eso poco importaba.

    Estaba a punto de salir cuando llamaron a la puerta. Tres veces. Con fuerza.

    No necesitó mucho más para saber que había sido descubierto. 

    Así que fue a la puerta, sacó el arma, la abrió y empezó a disparar a diestro y siniestro. Juraría que le dio a tres o cuatro, pero eran demasiados.

    Intentó que sus últimas palabras fueran "Muerte al líder". No lo consiguió. Antes de terminarlas, ya yacía en el suelo, sobre un charco de sangre.