martes, 15 de julio de 2008

Fantasías animadas de ayer y hoy

Mola imaginar que estas que estoy escribiendo ahora pueden ser mis últimas palabras. ¿A que sí? Claro, si eso fuera así yo no lo sabría, pero cuando supieran que he desaparecido entonces querrían conocer qué pasaba por mi cabeza justo momentos antes, y rebuscarán en esta página y encontrarán esto escrito. Y entonces alzarán las manos en un eureka satisfecho por un descubrimiento definitivo, y todos dirán que yo tenía algo en mi interior, una especie de presagio, una corazonada que iba germinando y que me decía que todo iba a terminar.
Molaría, desde luego, porque así los engañaría a todos para toda la eternidad, porque en realidad no tengo ni idea de lo que va a pasar cuando me levante de aquí, salga por la puerta y me dirija a la terraza de la planta octava, aquella en la que ya desde aquí se oye el ajetreo.
Espero impaciente para saber qué me deparará el futuro...

viernes, 11 de julio de 2008

Telehueso

Y le dijeron: tú sé diferente, no tanto como para que no te comprendan, pero lo suficiente como para que te admiren. Y le pidieron que condujera el escarabajo más grande del mundo. Y con él, y con la mujer portuguesa, se comió el mundo a velocidad de crucero.
"Mi psiquiatra dice que no soy alcohólico, que soy dipsómano. Así que todos tranquilos". Y tan tranquilos. Todos somos dipsómanos, aunque muy poca gente lo sabe.
Y le dijeron: lárgate de aquí cuando ya no seas tan joven como para pasar desapercibido, cuando todavía no seas tan viejo como para que te consideren acabado.
Y le petó la patata, y ahora se encuentra allí, observando trabajar, atentamente, al fabricante de alas de mariposa.

miércoles, 9 de julio de 2008

Escepticismo radical

¿Sabéis? Creo que yo no soy yo. No es algo que pueda demostrar, ya es difícil demostrar lo que uno es, así que imaginad cuánto cuesta demostrar lo que no se es. Se trata de algo así como una intuición que me ha venido de repente, como un destello en algún lugar oculto de mi mente.
Creo que yo estoy en algún otro lugar, pero no en mí mismo, pero de alguna manera alguien está intentando hacerme creer que soy quien en realidad no soy.
Me pregunto por qué, lo hago constantemente, pero me es imposible encontrar una respuesta, una razón convincente.
¿Quién soy, en realidad? ¿Dónde estoy? ¿Estoy vivo o muerto? ¿Tengo entidad corpórea o mental, o las dos cosas, o ninguna de ellas?
He deducido que, si yo no soy yo, mi vida es una mentira. Sin embargo, aparte de mis percepciones, esta mentira es lo único a lo que puedo agarrarme. ¿Merece la pena vivir de mentiras, de imágenes ilusorias?
Puede que no sea nadie concreto, puede que yo lo sea todo, que yo sea el universo entero menos esa persona que intuyo no ser. Si uno fuera todo un universo, ¿no se entretendría creando un ser ajeno y haciéndole creer que existe y que es lo que no es?
Creo, definitivamente, que estoy en todas partes menos en mi mismo. Quizá estoy en vosotros, por eso os hablo con esta familiaridad, para ver si sois capaces de encontrarme...

domingo, 6 de julio de 2008

The partycrasher

Todo iba bien, estábamos seguros, lo sentíamos, no se trataba de una seguridad material, concreta, sino más bien de una sensación indefinible que se extendía por todo el lugar, por nosotros mismos, que calaba en nuestro interior y nos hacía sentir fuertes, poderosos, casi indestructibles.
¿De verdad no habéis nunca experimentado esa sensación, ese momento grandioso en el que uno puede afirmar con seguridad que sí, que "todo va bien"? Probablemente sí que sabéis a qué me refiero, y precisamente por eso sabéis que la realidad es tan variable, tan caprichosa, tan veleidosa como uno quiera dejarla ser.
Así que todo iba bien, en efecto, todo iba muy bien, realmente bien, hasta que, repentinamente, dejó de ir.
Y no sirve de nada lamentarse, y no sirve de nada pensar qué hicimos mal o en qué fallamos. Tampoco sirve de nada esperar a que el viento cambie, y sin embargo es lo único que nos queda...